¿Puede un hombre amar a dos mujeres al mismo tiempo?

Primero que nada envío un mensaje de solidaridad al pueblo venezolano. Podría decir que rezaré por ellos; sin embargo, soy ateo y mentiría. Mi corazón está con ellos que, de por sí, han tenido que resistir a Maduro y, ahora, a los gringos. ¡Qué pesadilla!

Aquí en la ciudad de México, todo está pasado por agua. Es común que llueva en el verano, pero ahora sí Tlaloc (Dios de la lluvia de los aztecas) está especialmente activo. Por otro lado, estoy triste y enojado porque la selección de Alemania fue vencida por Paraguay. No sabía que ese país, al que respeto mucho, fuera una potencia futbolera.

En fin, pasemos a la descarada y evidente publicidad. El más caro anhelo de un escritor es que lean aquello que escribe. Quién sabe por qué queremos eso. Creo que no tiene que ver con la fama ni el dinero. Alguna vez fui muy famoso y exitoso, cuando escribía telenovelas con ratings apabullantes. No es nada especial. Digamos que, como me dijo el Sr. Azcárraga Milmo alguna vez: “el éxito es tu obligación”. Es verdad, mi papá me impulsó a ser excelente. En ciertos casos, cuando mis telenovelas no tenían éxito, me sentía realmente mal, como un auténtico fracasado (en una de esas tuve hasta un ataque de ansiedad). Para muchas personas parecería fácil ser el primer lugar de audiencia; después de todo, se trata de telenovelas, productos masivos, con historias predecibles y repletas de clichés. Lo cierto es que no todos han tenido éxito. Hay muchos escritores y productores que se conforman con ser “del montón”. No importa, mientras siga fluyendo el dinero.




El viernes 26 de junio, era la víspera del final de Mi rival. No sé cuántos puntos tuvo el final-final, pero el capítulo del viernes tuvo 3 millones 684 mil. ¿Qué les parece a ustedes ese rating en el horario estelar a un capítulo del final?

Es un refrito de una telenovela de Inés Rodena producida por Carmen Armendáriz (a la que conocí hace muchos años en el edificio de Cablevisión, en Río de la Loza). Entre los créditos de escritores está mi excompañera Verónica Suárez y otros que no conozco. No sé por qué tuvo tan pocos capítulos: dice la Wiki que 52. (Ya he hablado del tema de la duración de las telenovelas y la necesidad de que “agarren vuelo”).

Bueno, ahora en la faceta de novelista, decía, el éxito no es tan importante. Lo peor que te puede pasar es la indiferencia. Es decir, que nadie te lea. Si te leen y te critican o te insultan, ¡ya estamos del otro lado!





De manera que los quiero invitar respetuosamente a que compren o bajan mi nueva novela que lleva como título Oculto en los pliegues del tiempo. En ella, el personaje central, Raúl, tiene la facultad de predecir el futuro de las personas que se acercan a él. Pero las imágenes y sonidos del porvenir se le presentan de manera caótica, como los sueños. Es necesario interpretar sus visiones. Además, el pobre Raúl tiene terribles ataques epilépticos cada vez que ve el futuro. Por eso, al principio, no sale de su casa. Hasta que se topa con la posibilidad del amor…



Chequen aquí, para Estados Unidos y otros mercados que no tengan Amazon. Amazon le hace el favor al escritor de subir una página que le llama Amazon author. Ahí puedes comprar Oculto y mis otras novelas. Para bajarlas no necesitas un Kindle necesariamente (es decir, el aparato). Puedes tener la app de Kindle en la computadora o la táblet y leer desde ahí.




Aquí está el site de España,  Brasil y México.




Para mis amigos (as) telenoveleros (as) hay una nota importante. El 1 de julio de 1994, salió al aire el último capítulo de la famosísima telenovela Dos mujeres, un camino. El final tuvo 59 puntos de rating (de los de antaño). Tuvo 229 capítulos (¿quién dijo que las telenovelas largas no pueden tener éxito) y la escribí con Verónica Suárez. Nos basamos en una idea del señor Emilio Larrosa.




La pregunta era, ¿puede un hombre amar a dos mujeres? La respuesta evidentemente es que sí; el problema (y esas eran mis discusiones con el Sr. Larrosa) es que le mientas a una de ellas o a las dos.

Escribimos varios finales y se instaló un número telefónico para que le gente votara. El tema fue que Bibi Gaytán ya estaba embarazada al final. Larrosa decidió matar al personaje de Tania. En su tumba, Bronco le tocó la Cumbia triste. Dos mujeres, un camino, estarán de acuerdo, es un gran referente en la historia de la telenovela mexicana. ¡Festejemos el aniversario número 32 de su final!



El director titular fue el maestro Alfredo Gurrola, tipazo. Hoy tiene 86 años y creo que sigue trabajando. En locación dirigía Garcini y José Ángel García. Garcini después hizo un personaje de apellido Toruño, papá de Itatí Cantoral: un personaje que fingía ser rica, robándose las etiquetas de ropa de marca de las tiendas de departamentos



Me despido desde esta lacustre ciudad y deseo que, dentro de sus anhelos, esté que compren, bajen y lean mis libros. También que critiquen, comenten, pregunten o saluden a través de este medio.

También puede echarle un ojo a mi página.


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