¿Qué cambia cuando pasas de la pantalla a la página impresa?
Saludo con alegría a mis amados (as) lectores (as). Tenía la intención de desearles felicidad; sin embargo, mi felicidad no ha tenido que ver con mis sueños o anhelos o mis éxitos profesionales. Se ha relacionado con el amor. Y ese, en ocasiones, es esquivo. Puede suceder lo que llamo ‘la peor maldición del universo’: no ser correspondido en el amor. Además de mis hijos, a los que adoro pero que han contribuido notablemente a incrementar mis niveles de ansiedad, mi felicidad ha dependido de las mujeres; bueno, en especial, a una de ellas. Gracias a la diosa Fortuna, ella está conmigo.
Estoy contento también, porque han escrito mis amigos DANIEL
y ARMANDO. (Armando me tenía bastante olvidado). Él me manda el siguiente
link con una entrevista con Betty Monroe. Dice ARMANDO: “… reapareció Betty
Monroe y habló sobre Sueño de amor, dice que vivió un infierno en esa
telenovela y que lo de la rapada fue humillante.”
Me parece que el infierno que menciona tiene que ver con Cristián de la Fuente. Estoy de acuerdo con ella. Con todo respeto ese actor decía en el mismo tono “se murió tu mamá” que “pásame la sal”. Ahora, lo cierto es que la telenovela no tuvo tanto éxito, en parte, justamente por ella. En todos los focus groups y en las redes sociales mencionaban que no les gustaba; que les caía mal. Claro, no debo hacer lo que Claudia Sheinbaum: hay que tener autocrítica. Quizá la telenovela simplemente no tenía un buen guion. En todo caso, yo tenía la responsabilidad de subir el rating a como diera lugar. Por eso metimos a Margorie. Lo que pensé, fue lo siguiente: “si Betty le cae mal al público, hay que ponerla a sufrir. Es en el sufrimiento que la gente se compadecerá del personaje.” También decían que no era buena actriz. Entonces, pensé, “vamos a darle un sacrificio también a la actriz; que realice un acto valiente e insólito y que genere la admiración del público.” Por eso la rapada. Cabe mencionar que hubiéramos podido hacer la rapada con trucos y ella aceptó hacerla real. Que ahora diga que fue humillante es extraño, dado que ella decidió hacerlo.
Mañana, como comentaba, tengo que hablar. Las organizadoras del evento me dijeron que le platicara a los artistas que van a estar en la gala, cómo ha sido mi transición de dramaturgo telenovelero a escritor de novelas. El Gemini me hizo una guía:
1. Introducción (2 - 3 min)
- Agradecimiento y breves palabras sobre el
entusiasmo del evento.
- Hablar rápidamente de mí.
- Planteamiento inicial: ¿Qué cambia en la cabeza
y el corazón de un autor cuando pasa de la pantalla a la página impresa?
La pregunta da al clavo, me parece, aunque es difícil de contestar. Antes, mi trabajo consistía en escribir todos los días durante más de 10 horas, sin excepción. Pasé veinte años así. Tenía que producir una enorme cantidad de situaciones y, sobre todo, la telenovela debía de ser exitosa: para eso me pagaban; esa es la función de una empresa como TELEVISA: ganar dinero. A más rating, más dinero. La ‘calidad’ de mi trabajo se medía con los parámetros de los índices de audiencia. Había que ir a la oficina también, a interactuar con los productores, colaboradores, asesores, etcétera. Había que tener una buena cantidad de alternativas anecdóticas en la manga, por si no se aprobaba tal o cual idea. También había limitaciones en cuanto a factores de producción. Yo ganaba un sueldo mensual y, además (en épocas del señor Osorio), recibía una buena cantidad de dinero por cada capítulo. En otras palabras: era claro lo que se esperaba de mí (no había ambigüedad en ese sentido), en algunos casos tenía que trabajar con otros escritores y colaboradores; tenía un sueldo fijo y otro variable, y veía todas las noches el producto de lo que había escrito. Pertenecía a una corporación que, sin embargo, después de 22 telenovelas y 23 años de trabajo, canceló el sueldo y dejó de llamarme; así, como si nada.
El tono podría sonar rencoroso. No tengo rencor. Las grandes corporaciones son así. Ya no sirves, te botan. Además, ahora, los productores y la empresa están empeñados a realizar telenovelas olvidables, sosas, siempre refritos y con alcances muy limitados. Lo bueno e innovador se hace para ViX.
Empecé a escribir La media naranja hace mucho. Era más o menos fácil porque es autobiográfica; sin embargo, como trabajaba, solo podía escribir en mis ratos libres y cuando no estuviera tan cansado. Tardé mucho tiempo. Inicié con las primeras letras hace 20 años. ¡2006! Un año antes, el señor Larrosa me había hecho a un lado y en ese año entré con Rossy a La fea más bella. Primero, éramos dos escritores (Palmira y yo); luego, terminamos siendo 4.
Escribir novelas puede ser ingrato. Primero no he podido tener el apoyo de una editorial, así que he autopublicado mis 4 novelas. Y, lo que realmente es difícil es que hay que perseguir a los lectores. Obviamente, me ha costado mucho más dinero publicarlas, regalarlas y promocionarlas, que lo que obtengo de las ventas. Y, muchas veces, hay que estar detrás de la gente para que te den un comentario; una opinión. En telenovela, el feedback de tu trabajo es inmediato. En mis 4 novelas, hasta ahora, tengo muy pocos comentarios o críticas. No sé qué tal están.
Seguimos con el Gemini:
2. La partitura vs. la
experiencia directa (6 - 7 min)
- El guion como partitura: Explicar
cómo el libreto de televisión está hecho para ser interpretado por una
orquesta (actores, directores, producción). La televisión tiene un enorme
abanico de recursos para cautivar al público gracias a esta
transcodificación visual y sonora.
- La literatura sin intermediarios:
Explicar que en la novela no existe esa traducción a otro medio. El texto
es el producto final. El reto aquí es lograr que la palabra escrita, por
sí sola, construya esa ‘música’ y esas imágenes en la mente de quien lee.
3. Cautivar al público hoy
en día (5 min)
- Ventajas y desventajas de cada formato:
La TV cautiva por el estímulo directo; el libro cautiva por el espacio que
le deja al lector para imaginar. Feedback inmediato en la Tv. Libros: hay
que perseguir al lector.
- El desafío en la era de las pantallas:
Cómo enamorar a un público acostumbrado a la inmediatez, ofreciéndole en
un libro físico algo que la televisión no le da: la intimidad absoluta con
la historia. También hay un tema cultural en México.
4. Cierre (2 - 3 min)
- Breve reflexión sobre tu trayectoria navegando
entre ambos mundos.
- Un mensaje final sobre la vigencia de la literatura y el placer de seguir contando historias sin importar el formato.
Bueno, vamos a ver cómo nos va mañana. Les cuento y les mando las fotos. Después, habrá como una ‘feria’ y podemos vender nuestros libros.
Sabor a ti (etc.), subió un poco de lunes para martes. Sería buena señal si el rating no se cayera en los cuartos de hora. Inicia con 5.087 (la Rosa de Guadalupe le deja 5.356) y termina 3.889. Eso señala que el público va perdiendo interés. Vamos a ver de qué lado masca la iguana. El Sr. Osorio está contento con 4.307.
Los dejo, no sin antes recordarles
que sería importante que leyeran esa extraordinaria novela llamada Oculto en
los pliegues del tiempo. Está en Amazon.







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