Volverse sabio antes de volverse viejo
Me parece que ya estoy viejo. Se presume que con la edad uno debería de volverse más sabio. No sé si les pase (quizá, no, porque la mayoría de los/las que me conceden la deferencia de leer este rollo son jóvenes), pero despierto angustiado. Hay muchos eventos más o menos normales de la vida que me estresan: por ejemplo, el hecho de que mañana participaré en La noche del guion 6, ya me tiene ansioso. Además, en días recientes me he debatido conmigo mismo si debo seguir buscando ‘vender’ mis proyectos y mis libros o, más bien, deleitarme con la vida. Se supone que la actividad ‘cognitiva’ (así le llaman); es decir, el hecho de mantener la mente alerta al escribir, es como hacer ejercicio para que esta se conserve con una correcta ‘condición física’ y uno no termine con demencia (aunque esa, en ocasiones, tiene componentes genéticos).
No sé qué digo. ¿Quiero estar ‘tranquilo’, viajando, leyendo
y viendo buen cine o debo escribir y crear historias y tocar puertas? Sería
interesante conocer su opinión mi querido (a) lector (a). Ustedes, quizá, como
están en otra etapa de su vida, están obligados a trabajar, venderse a sí
mismos; luchar para cumplir sus anhelos pero, sobre todo, ser autosuficientes
económicamente. No pueden darse el lujo de quedarse en su cama sin hacer nada.
En Televisa, mi antigua casa; no quieren ni saber mi nombre.
Seguro consideran que ya pasó mucho tiempo desde los años noventa. Además, es
más fácil hacer un refrito con escritores más dóciles. Es mejor seguir la
corriente; continuar con el público cautivo y no moverle. Es ViX, quizá, la que
más innovación presenta (aunque no veo grandes méritos en dramatizar la vida de
El mochaorejas o la aprehensión de El Chapo, que son los programas
que más miran esa plataforma. Es decir, no es que me hayan considerado, pero yo
no hubiera participado en ninguno de esos dos proyectos).
Ayer, La rosa de Guadalupe triunfó con 4.6 millones
de televidentes. Me da gusto, por longeva y porque no es un refrito de nada. Tan
cerca de ti…, tuvo 4.3 (me dice mi amigo Chava Mejía que él va a entrar el 12
de octubre, a las 6:30 pm con Infinito amor. Eso quiere decir que, a Tan
cerca de ti… le queda una semana). Hay 3.9 millones para el Sr. Juan Osorio
(he visto escenas con Paulina Gotto y se me hace genial). El Roy Rojas, con La
Luna…, 3.8 y la repetición de Rubí, 2.9. El share más alto lo tiene La
rosa…, a las 7:45 pm: 22.5% de las personas que ven la televisión, están en
XEW-TV. A las 8:45 pm, hay 23 millones 344 mil personas viendo la TV abierta
(el “universo” es de 78 millones).
Cambiando de tema: ¿ya leyeron Oculto en los pliegues del
tiempo? ¿Qué tal? ¿Les gustó? Don VICENTEBLO me pregunta por qué considero
que esta es mi mejor novela. Bueno, porque uno va mejorando (espero).
Literariamente, hay más imaginación; más ‘arte’ (si me permiten la palabra). Me
esmeré en que, número uno, no se perdiera la tensión en toda la novela; es
decir, quise lograr que no hubiera partes aburridas o lentas. Y, número dos,
que hubiera ‘buena literatura’. Hay que tomar en cuenta que escribí Oculto…
después de tomar la Maestría en Creación Literaria por la Universidad Internacional
de Valencia. Eso ayuda. Ahora, como dije la vez pasada, como nadie me comenta
ni critica ni me echa porras, no sé si es la mejor o la peor y si, como dije
antes, mejor me dedico a recorrer el mundo al lado de mi amada esposa.
Pregunta VICENTE: “¿Qué opinas de esta letra de la canción Quien
quiera oír que oiga del cantante argentino Litto Nebbia, con letra del
novelista y guionista argentino Eduardo Mignogna: ‘Si la historia la escriben
los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia: la verdadera historia, quien
quiera oír que oiga."
La
letra completa aquí.
La verdad es que no le entendí mucho. Es poética e interesante, pero me gustaría oír su opinión, su interpretación.
Dice don VICENTE: “Sobre Muchachitas, ¿consideras que cada protagonista representó un México diferente o tienes otra apreciación?” Mira la nota aquí.
Estoy de acuerdo. Esa era la idea: Elena, era pobre; vivía
en una vecindad. Su madre, Laura León; su padre, un borrachín. Leticia (Kate)
era de clase media: vivía en una unidad multifamiliar y fingía que tenía otro
nivel de vida. Estaba inconforme, renegaba de su ‘pobreza’. Mónica vivía en una
mansión en Jardines en la Montaña; e Isabel era de provincia, también de clase
media. Había, como debe de ser, un gran contraste en la personalidad de ellas;
como en el caso de Soñadoras, de Amigas y rivales y en Hijas
de la Luna, en la cual la oposición de los personajes se basaba en las
distintas regiones de origen de cada una.
Termina VICENTE: “Si sus guiones funcionan a pesar del paso del tiempo, ¿consideras que ‘Muchachitas’ merece una nueva versión o prefieres que se emita la original en TV abierta? En 2007, su primer remake Muchachitas como tú, cumplirá 20 años.”
Yo creo que hay que hacer cosas nuevas y dejar Muchachitas
en el archivo. Utilicé el esquema de 4 jóvenes en 4 telenovelas: podríamos
hacer una nueva, con esa estructura, pero con temas actuales: redes sociales,
inteligencia artificial, teléfono celular, drogas modernas como el fentanilo,
etcétera. Hay muchísimos temas actuales que podríamos recrear.
En cuanto a Muchachitas como tú, como he dicho antes,
no la vi. No puedo opinar. Creo que no le fue tan bien como a la primera.
Señoras y señores, me despido en este viernes maravilloso.
Espero que sigan bien, que encuentren el amor verdadero, que alcancen sus
sueños y, sobre todo, que manden aquí sus comentarios, críticas, mentadas,
saludos, informaciones. ¡Gracias!








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