El amor verdedero

 

En la entrega de hoy de El Visitante, nos adentramos en el proceso de mimetismo de . No basta con hablar nuestro idioma; para convencernos, los visitantes deben dominar lo invisible: el lenguaje no verbal.

En este fragmento, la animación cobra una vida perturbadora:

La animación que aparecía en la pantalla era parecida a la de la noche anterior, pero el glieseano le había agregado mucho más realismo. La figura era masculina, joven y atractiva; Tú había desarrollado toda una serie de gestos, movimientos musculares de la cara, las cejas, la boca, los ojos. Era como la animación de un juego 3D de PlayStation. Su voz había mejorado, era más agradable. Tú había aprendido algunos códigos no verbales relacionados con las inflexiones, las pausas, la velocidad, los tonos agudos y graves, los énfasis, la vehemencia.

Esta capacidad de aprendizaje nos plantea una pregunta incómoda: cuando una simulación domina el énfasis, la vehemencia y el tono, ¿sigue siendo solo una máquina o se convierte en algo más?

Los invito a leer El visitante que está disponible en Amazon (también en Google Books y Apple Books). https://www.amazon.com.mx/stores/Alejandro-Pohlenz/author/B0CYWBMQ9V?asin=B0CYWBMQ9V&ref=ap_rdr&shoppingPortalEnabled=true

Una vez hecha la promoción de rigor (prepárense, porque ya viene Oculto en los pliegues del tiempo) nos vamos con VICENTEBLO. Por cierto había unos comentarios y preguntas que yo no había respondido (no sé por qué) y ofrezco mis sinceras disculpas:

“… ¿crees que Patricia esté enamorada de Tú o es una ilusión? ¿Crees que ese amor fue tan intenso como el que sintió por Sergio o es otro tipo de amor? ¿Qué define a un amor verdadero?”

Me parece, mi querido VICENTE, que si el amor no es verdadero, entonces no es amor (valga la paradoja). Es decir, el amor, si es auténtico, debe ser verdadero y la definición está en tu corazón (¡muy cursi!). Es verdad: el amor es algo totalmente subjetivo que tú sientes en tu alma y ésta no miente. Alguna vez le puse el siguiente parlamento a un personaje de una de mis telenovelas: “tú no eliges al amor: él te elige a ti”. (Quizá es interesante la definición de la Real Academia Española: “amor es un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y la unión de otro ser” … Dice “partiendo de su propia insuficiencia”, y esto me parece fascinante ¿no creen? ¿Creen que Patricia realmente se enamoró de la copia de una consciencia extraterrestre?




Pregunta el Sr. VICENTE: “A partir de tu novela El visitante, ¿cuál consideras el aporte de los modelos de inteligencia artificial a la escritura de ficción? ¿En qué te ha ayudado como autor y en qué no?”

La I. A. no me aportó nada en el caso de El visitante, porque todavía no estaba desarrollada cuando la escribí. Ahora, con la novela La línea infame que estoy escribiendo, la I. A. me ayuda mucho en cuanto a los datos históricos (sucede entre 1848 y 1858) y el ambiente. También ha hecho extraordinarias ilustraciones. Vean esta:



Continuamos con VICENTEBLO: “…si te dieran la oportunidad de regresar a escribir una historia que no haya tenido el éxito esperado como Mágica juventud o Salud, dinero y amor, ¿crees que una historia que fue un tropiezo pueda convertirse en éxito si se hacen los cambios adecuados o es mejor escribir un original en este siglo?”

Es posible. Lo que pasó Mágica juventud es que, como lo propongo en mi página, queríamos replicar el éxito de Muchachitas; y, en Salud, dinero y amor, el de El premio mayor. Creo que ahí estuvo el error. Sin embargo, Salud, dinero y amor tenía una excelente historia (según yo) melodramática, con Itati y Santamarina (él era médico).



Pregunta don VICENTE: “¿Por qué crees que El terco (Diego Shoenning) y Lucía (Michelle Vieth) fueron los personajes más destacados de Soñadoras?”

El terco, porque se muere de una sobredosis y eso fue muy impactante. Y, Lucía (como El feo de Amigas y Rivales) era un personaje que generaba la compasión del público y quizá una conexión para aquellos que se sentían marginados, excluidos.



Cuestiona VICENTEBLO: ¿qué tal si envías Vanidad, el cuerpo del delito a plataformas digitales? Tengo entendido que hay mayor libertad creativa en streaming.”

Sí, claro, pero ¿a quién se lo mando? (Por cierto, ya está en manos de la gente de ViX). Muchos de los proyectos que mencioné en el texto anterior los tiene una productora llamada Balassa films, donde trabaja Marisol Mijares, una maravillosa persona que trabajó conmigo en Mujeres engañadas.

“¿Qué opinas de versionar las telenovelas que enviaste a microdramas? De pronto tengas posibilidad de escribir también ese tipo de ficción para otros públicos. Como conoces bien el público juvenil esta puede ser tu oportunidad.”

Yo no sé qué tan bien les va a los microdramas, VICENTE. Creo, con todo respeto, que les falta mucha calidad, sobre todo en términos de la actuación, la dirección y la producción. El responsable de los microdramas de Televisa/Univisión fue la SOGEM a dar una plática y decidí no ir. Creo que no me gustan. Pero, quizá, tengas razón: hay que intentar de todo.

“¿Qué debe tener un título de telenovela para que impacte a un productor y, al mismo tiempo, al público? ¿Alguno de los títulos de tus telenovelas te gustaron desde el inicio o no? ¿Cuáles son tus títulos favoritos?”

Casi todos los títulos “gustaron desde el principio”. Algunos de los que inventó el Sr. Larrosa, son súper novedosos y muy claros: Dos mujeres, un camino y Amigas y rivales. El título Muchachitas venía de la novela Mujercitas y Soñadoras era el proyecto de Rocío Taboada del que surgió la telenovela. Mujeres engañadas proviene de una canción de Laura León. Me gusta Mi corazón es tuyo (originalmente, el Sr. Osorio había propuesto que se llamara simplemente Mi corazón). Creo que es sorprendente el título de El amor manda, pero nos obligaron, por derechos, a agregarle el porque. El premio mayor (que es mí título) era obvio. También Volver a empezar. Uno título que me llegó inesperadamente (me lo mandó la musa) es Hijas de la luna.

Me despido por fin, porque esto ya parece un discurso del Peje. Espero que tengan salud, dinero y amor. ¡No dejen de escribir! (Armando borró un comentario).

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